Marinero

( II )

I
De la mar eres semilla
Pero semilla antigua
Pues el hombre, en el vientre
En esa solución salina
En que la madre le acoge
Acoge, pues la semilla
Que la vida amorosa
En su puerto deposita
A salvo de las tormentas
Para proteger su vida y
Las velas, aún arriadas
Sin cortes y aún plegadas
Aún así, así brillan

II
Pero bien que has salido
Sin poder ni caminar
Ya en la orilla del mar
Estas mojando tu cara
Como también tus rodillas
Pues no puedes ni andar
Todavía no caminas y
Ya quieres navegar
Por los mares de la vida
Pues un eco te retumba
En tus oídos-caracolas y
Los más puros sonidos
Alegran así tu Alma y
Los ojos ya te brillan

III
Desde pequeño, el sonido
Reventando en la orilla
De ese anchuroso mar
En tus oídos retumba
Preparándote para el mañana y
Las tormentas de la vida
Que no te han de arredrar
Pues fuiste engendrado en el cielo
Pero parido en la orilla
En medio de olas bravías
Que a otros han de asustar
Pero no a ti, amigo mío
Marinero de la vida

IV
Marino de siete mares
Buscando perla escondida
Que algún día, en lo Interno
Entre tu Alma y tu Mente
Has de hallar, sorprendido
Haciendo tu vida plena
Bien sea en mar o en tierra
En donde también tormentas
Se dan en la vida humana y
De allí, la algarabía

V
Tesoros que no son tasables
Naufragios, cañones, sables
Vela desgarrada al viento
Por todo eso se pasa
En la vida que nos toca
Pareciendo miserable
Pero que al arribar a puerto
En donde la calma late
Nos damos cuenta, al tiempo
Que la vida es como un sable
Sobre el que debemos caminar
Afilado en las dos partes
Cortantes como hojillas y
Con cuidado, al pisar
Evitaremos dolor y
También algo de sangre
Inherente a la vida misma

VI
Tesoro en lo Interno hay
Pero aventureros somos
Por los océanos nos paseamos
Buscando el Gran Tesoro
Sin darnos cuenta que adentro
De nosotros lo llevamos y
Cuando regresamos a puerto
Cansados de batallar
Con el mástil quizás quebrado y
Las velas desgarradas
Descubrimos, asombrados
Que siempre fue de nosotros
Aunque oculto se mantuvo
Esperando que cesara
El frenesí de la mente
El deseo incesante
Que por los mares del mundo
Al garete nos llevaba y
Al garete nos traía

VII
No hay que "echar el ancla"
Ni dejar la mar océana
Para obtener la perla
Que en nuestro corazón palpita
Pues es el Alma su núcleo
Nuestra carne son las valvas
Con que la vida protege
A esa joya tan pura
Tan prístina y tan blanca
Inmortal e infinita

VIII
ESA JOYA ES NUESTRA ALMA
ALFONZO, AMIGO MÍO
BIEN VENIDO A TU CASA
TE EXTIENDO MI MANO FRANCA Y
MI TIEMPO TE DEDICO
TODO SEA POR TI Y
POR LA SAGRADA Y NOBLE CAUSA
QUE EN TU ALMA YA BULLE Y
TE HACE SALIR PRESTO
BUSCANDO RAÍZ Y CAUSA

IX
CUANTA CONMIGO, HERMANO
TE MOSTRARÉ, SIN REPAROS
LAS SANDALIAS QUE ME CALZAN Y
EL POLVO DEL CAMINO
QUE MI MAESTRO LEVANTA
PARA MÍ, NUBES SAGRADAS
AGUA PARA MI COSECHA
OASIS EN MI DESIERTO
DÁTALES Y MIEL PARA MI ALMA…


Jesús A Peñaranda Chadid
Playa Parguito, Isla de Margarita, 31/01/2011
República Bolivariana de Venezuela

(Dedicado a ALFONZO, EL MARINERO, así de simple)